El cielo es una infinita mirada azul, y sueña. Nosotras las nubes, sus caprichos, no
tenemos albergue.
Las estrellas rielan la corona de lo eterno y su historia está escrita con tinta imborrable;
pero la nuestra está escrita con lápiz y puede ser borrada en un instante. Nuestro
papel consiste en salir al tablado del aire, tocar las panderetas y hacer el bufón.
De nuestra risa surge la lluvia, cosa verdadera, y el trueno, que no es broma; pero no tenemos derecho alguno a la pitanza del tiempo; que el aliento de la vida arroja fuera
de ella sin apenas dar tiempo a que nos pongan nombre.
R.TAGORE
